martes 23 de diciembre de 2008

La revolución eléctrica

Domingo, 21-12-08 Por Félix Iglesias
Mientras las miles de familias de la región dependientes directa e indirectamente del trabajo generado por las empresa automovilísticas de capital francés y nipón manifiestan multitudinariamente su inquietud por la falta de carga de trabajo en las factorías de Valladolid, Palencia y Ávila, y reclaman poder fabricar un nuevo modelo, Renault y Nissan parecen haber apostado firmemente por el coche eléctrico, una auténtica revolución técnica, económica y ambiental.

De hecho, Renault ya tiene acuerdos con países como Dinamarca, Israel o Portugal para desarrollar e implantar este tipo de locomoción para el año 2011.

«Es el futuro, sí o sí»
Según fuentes de la empresa Renault España, el mayor reto no es tanto la fabricación del vehículo eléctrico -una revolución en sí, tanto por cuestiones de diseño como motorización- sino contar con el suministro energético garantizado para hacer viable este tipo de tracción de motor a electricidad.

Desde la empresa automovilística la apuesta es firme y decidida, máxime cuando se pregunta por los planes para España en relación con el coche eléctrico y la respuesta es escueta y firme: «Es el futuro, sí o sí».
Sin entrar a especificar los cambios en la cadena de producción en las factorías de Montaje y Motores que supondrá la fabricación de coches eléctricos -cuestión en la que trabaja un grupo de especialistas de la empresa gala-, fuentes de Renault España señalan que los coches eléctricos acarrearán variaciones del diseño del coche tal como lo conocemos hoy en día. En este aspecto, cada fabricante podrá apostar por un diseño u otro, puesto que el motor eléctrico en principio tendría una capacidad de ubicación alternativa al motor de explosión, que habitualmente se coloca delante o detrás del vehículo. Entre los prototipos que ya están siendo probados, los motores eléctricos llegan a estar situados directamente en las ruedas, proporcionando una tracción individual y directa a cada rueda. Esta sería una solución, pero podría haber tantas casi como espacios que se habilitasen en los chasis y carrocerías.

Materiales novedosos
También los materiales que se utilicen para la fabricación del coche eléctrico serán novedosos. El propósito es aumentar su capacidad de aislamiento por cuestiones de transmisión de energía, además de evitar el sobrecalentamiento. Claro que en esta cuestión las empresas guardan los detalles bajo siete llaves, máxime cuando varias marcas ya han anunciado que el futuro ya no es la quema de combustibles derivados de hidrocarburos. La competencia parece ya a vida o muerte.

Los prototipos existentes permiten una autonomía de hasta 200 kilómetros, con velocidades dentro de los estándares actuales y permitidos por la normativa de circulación vigente. Además, las baterías más avanzadas pueden recargarse en un 80 por ciento de su capacidad en sólo quince minutos, aunque hay diversas opciones.
Los fabricantes reconocen que el coste de un coche eléctrico sería similar a uno de gasolina. Pero la gran ventaja, además de su importantísimo plus de respeto al medio ambiente, tanto en la polución como la acústica, es que el consumo supondría un desembolso mucho menor al actual.

Frente al consumo de 5 a 6 litros de gasolina cada 100 kilómetros, el coche eléctrico gastaría un euro cada 100 kilómetros. Además, con el aumento de la demanda de electricidad por la implantación del coche eléctrico, esta energía se abarataría, según los expertos consultados.
Según datos de Renault, si el 20 por ciento del actual parque automovilístico español fuese propulsado por electricidad España ahorraría al año 6.000 millones de euros.
Iberdrola con General Motors
En este campo de innovación, recientemente Iberdrola y General Motors Europa firmaron un acuerdo con el objetivo de iniciar un estudio conjunto que analice las necesidades técnicas de las infraestructuras de suministro energético para la implantación y la viabilidad de los coches eléctricos del tipo enchufable.

Las principales áreas del estudio, que se llevará a cabo en España y Reino Unido, se refieren a la recarga por parte del consumidor, de manera cómoda y segura en enchufes en domicilios y oficinas, en aparcamientos y la instalación de contadores.