Parece que la secuencia lógica de la introducción de los coche eléctricos es mediante el paso intermedio de los coches híbridos enchufables. Permiten utilizar el coche con motor eléctrico en todo momento (los híbridos actuales no) y en caso de quedarse sin batería poder continuar con el motor de combustión.
Realmente este tipo de coches tienen sentido si se utiliza el motor eléctrico, es decir si los usuarios se acostumbran a recargarlo con regularidad. De otro modo se convierte en una ineficiencia ya que el uso de este tipo de vehículos con el motor de combustión supone un mayor consumo por su mayor peso (dos motores más el cuerpo de baterías).
Por tanto en el caso de que el usuario utilice con asiduidad el motor eléctrico, el de combustión sólo será necesario para trayectos que superen la autonomía del motor eléctrico. Parece sorprendente pero el 80% de los europeos no suele realizar trayectos de más de 60 kms. a diario. Es decir que el híbrido enchufable se acaba conviertiendo en un vehículo ineficiente en el sentido que sólo aprovecharía su máxima capacidad puntualmente para trayectos largos. ¿Tiene sentido?
Tal vez parezca más razonable el uso actual de los coche eléctricos como vehículos urbanos como puede ser el Smart. En el futuro el incremento de la autonomía así como la disponibilidad de sistemas de recarga rápida permitirá que los coches eléctricos no tengan limitaciones de autonomía.
Para el próximo año están anunciados varios modelos de coches eléctricos enchufables, especialmente en EEUU dónde hay una apuesta clara por este tipo de vehículos. Veremos cual será la receptividad de los usuarios...
1 comentarios:
Yo creo que si triunfaran i ademas estan wapos los coches
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