El pequeño utilitario Think hace honor a su apellido ya que es un vehículo de clara vocación urbana. De contenidas dimensiones, 3.12 metros de largo (sólo son más pequeños el Smart y el Toyota iQ), la carrocería está fabricada en una resina especial resistente a las ralladuras y a los pequeños golpes del tráfico urbano.La experiencia de la empresa que lo fabrica, en el mercado desde 1991 aunque pasó por diferentes visicitudes, el diseño de Porsche Consulting y la presencia de Enerdel, el fabricante de baterías, en el accionariado garantizan la solidez de este proyecto noruego que acaba de trasladar la producción a Finlandia, lo que permite una distribución más fácil en la UE. Noruega no es miembro y Finlandia sí. Hace sólo unas semanas Think acaba de completar una ampliación de capital de 50 millones de euros para dar entrada en su accionariado a Enerdel y Valmet Automotive, la empresa fabricante.
Hemos podido probar el primer Think matriculado en España y con la etiqueta que lo identifica como parte del programa Movele. Going Green, la empresa que se ha adjudicado la importación y distribución de este vehículo para el mercado español, espera empezar a entregar las primeras unidades a primeros de octubre.La previsión de ventas para este año es de 100 unidades y 550 en el primer semestre de 2010, las que se ha comprometido a entregarnos el fabricante, explica Gonzalo Alonso, director general de la importadora que prevé una demanda mayor que la disponibilidad de vehículos.
El Think City es una alternativa real. Con una autonomía de 200 km, permite, por ejemplo moverse dos días entre El Escorial y Madrid sin recargar la batería, para lo que son necesarias ocho horas en un enchufe doméstico. La empresa no recomienda las recargas rápidas porque pueden reducir el tiempo de vida útil de las baterías.

Alcanza una velocidad máxima de 120 km/h, y lo hemos comprobado, pero no la puede superar. Aunque la unidad que probamos no estaba equipada con dirección asistida es muy fácil de maniobrar, en parte porque gira en sólo 4,5 metros y también por el reducido diámetro de sus neumáticos Michelin 165/65 x 14.
Lo más difícil es acostumbrarse a arrancarlo. Hay que girar la llave dos puntos, aprentando el pedal del freno, y ya está. Pero como el motor no hace ruido al principio tiendes a insistir en el giro. Una luz verde en forma de coche en la parte central del salpicadero nos indica que está encendido. A su lado están los indicadores del cambio. Al tratarse de un motor eléctrico sólo tiene una marcha, además de punto muerto y aparcamiento, aunque el Think dispone de una opción para una conducción más económica.
Para evitar un exceso de consumo hay un reloj a la derecha del cuadro de instrumentos que marca el consumo en cada momento con puntos verdes y rojos. En el tráfico urbano es difícil llegar a la zona de más gasto. En la parte superior indica el nivel de recarga a través del freno motor cuando, por ejemplo, bajamos una pendiente. Sin embargo este sistema de recarga es muy débil y nunca llegaría a recuperar el consumo de un recorrido medio.
Por ciudad no se nota ninguna sensación diferente a llevar un coche con motor de combustión salvo la suavidad de las arrancadas y el mantenimiento del par. En pocos minutos resulta una máquina perfecta para el tráfico en el que se mueve con absoluta soltura. Son los peatones o los otros coches con sus miradas los que nos recuerdan que estamos en un coche diferente.
El diseño es divertido, con un frontal que recuerda al del Beetle, sobre todo por sus grandes faros redondos y una amplia luneta trasera de cristal que se puede abrir también desde el interior y que da acceso a un amplio maletero con el suelo totalmente plano y unos huecos con rejillas en los laterales. Bajo el piso hay dos huecos para dejar el cable de recarga y otros objetos. No lleva rueda de repuesto.
Aunque el Think lleva cuatro plazas, la mayoría de las unidades que van a llegar a España están configuradas sólo con dos ya que se dirigen a empresas que quieren más capacidad de carga. Su precio también es una limitación para muchas empresas y, sobre todo, para los particulares. Pese a ello tres privados en Asturias, Lanzarote y Palma de Mallorca ya han hecho pedidos.
El equipamiento de serie incluye cierre centralizado, dos airbags frontales, ABS, frenos regenerativos, elevalunas y retrovisores eléctricos, aire acondicionado, equipo de música con CD Blaupunkt. Para atender la necesidad de energía de este equipamiento lleva una batería de 12 voltios Varta convencional.
La simplicidad técnica hace que el mantenimiento sea muy barato pero tiene que pasar una revisión anual para chequear el buen comportamiento del motor y las baterías. Estas están situadas en la parte inferior, bajo los asientos pero no penalizan excesivamente su peso que es de 1.397 kilos. Además del equipamiento de seguridad este coche tiene cuatro estrellas EuroNcap, sólo le falta la de protección de peatones.
El equipamiento opcional ofrece dirección asistida, techo solar, llantas de aleación o un equipo de comunicaciones con GPSR que permite desde la apertura o el control del aire acondicionado a distancia a través del teléfono móvil hasta su monitorización por parte de la empresa propietaria. El precio de este accesorio es de 1.000 euros.
En cualquier caso, la unidad que probamos estaba monitorizada por GPS, pero desde la sede central de Noruega que controla el consumo y la recarga de las baterías. Este control fue incluso una sorpresa para los responsables de Going Green.
Fuente: El Mundo.es
El Think City es una alternativa real. Con una autonomía de 200 km, permite, por ejemplo moverse dos días entre El Escorial y Madrid sin recargar la batería, para lo que son necesarias ocho horas en un enchufe doméstico. La empresa no recomienda las recargas rápidas porque pueden reducir el tiempo de vida útil de las baterías.

Alcanza una velocidad máxima de 120 km/h, y lo hemos comprobado, pero no la puede superar. Aunque la unidad que probamos no estaba equipada con dirección asistida es muy fácil de maniobrar, en parte porque gira en sólo 4,5 metros y también por el reducido diámetro de sus neumáticos Michelin 165/65 x 14.
Lo más difícil es acostumbrarse a arrancarlo. Hay que girar la llave dos puntos, aprentando el pedal del freno, y ya está. Pero como el motor no hace ruido al principio tiendes a insistir en el giro. Una luz verde en forma de coche en la parte central del salpicadero nos indica que está encendido. A su lado están los indicadores del cambio. Al tratarse de un motor eléctrico sólo tiene una marcha, además de punto muerto y aparcamiento, aunque el Think dispone de una opción para una conducción más económica.
Para evitar un exceso de consumo hay un reloj a la derecha del cuadro de instrumentos que marca el consumo en cada momento con puntos verdes y rojos. En el tráfico urbano es difícil llegar a la zona de más gasto. En la parte superior indica el nivel de recarga a través del freno motor cuando, por ejemplo, bajamos una pendiente. Sin embargo este sistema de recarga es muy débil y nunca llegaría a recuperar el consumo de un recorrido medio.
Por ciudad no se nota ninguna sensación diferente a llevar un coche con motor de combustión salvo la suavidad de las arrancadas y el mantenimiento del par. En pocos minutos resulta una máquina perfecta para el tráfico en el que se mueve con absoluta soltura. Son los peatones o los otros coches con sus miradas los que nos recuerdan que estamos en un coche diferente.
El diseño es divertido, con un frontal que recuerda al del Beetle, sobre todo por sus grandes faros redondos y una amplia luneta trasera de cristal que se puede abrir también desde el interior y que da acceso a un amplio maletero con el suelo totalmente plano y unos huecos con rejillas en los laterales. Bajo el piso hay dos huecos para dejar el cable de recarga y otros objetos. No lleva rueda de repuesto.
Aunque el Think lleva cuatro plazas, la mayoría de las unidades que van a llegar a España están configuradas sólo con dos ya que se dirigen a empresas que quieren más capacidad de carga. Su precio también es una limitación para muchas empresas y, sobre todo, para los particulares. Pese a ello tres privados en Asturias, Lanzarote y Palma de Mallorca ya han hecho pedidos.
El equipamiento de serie incluye cierre centralizado, dos airbags frontales, ABS, frenos regenerativos, elevalunas y retrovisores eléctricos, aire acondicionado, equipo de música con CD Blaupunkt. Para atender la necesidad de energía de este equipamiento lleva una batería de 12 voltios Varta convencional.
La simplicidad técnica hace que el mantenimiento sea muy barato pero tiene que pasar una revisión anual para chequear el buen comportamiento del motor y las baterías. Estas están situadas en la parte inferior, bajo los asientos pero no penalizan excesivamente su peso que es de 1.397 kilos. Además del equipamiento de seguridad este coche tiene cuatro estrellas EuroNcap, sólo le falta la de protección de peatones.
El equipamiento opcional ofrece dirección asistida, techo solar, llantas de aleación o un equipo de comunicaciones con GPSR que permite desde la apertura o el control del aire acondicionado a distancia a través del teléfono móvil hasta su monitorización por parte de la empresa propietaria. El precio de este accesorio es de 1.000 euros.
En cualquier caso, la unidad que probamos estaba monitorizada por GPS, pero desde la sede central de Noruega que controla el consumo y la recarga de las baterías. Este control fue incluso una sorpresa para los responsables de Going Green.
Fuente: El Mundo.es
1 comentarios:
Esta muy lindo el Think, pero ya existe la tecnología para convertir los coches actuales, a eléctricos. Sin dudas, la solución al calentamiento global viene con los coches eléctricos y las energías renovables. El mayor problema es que se deben construir en el futuro grandes cantidades de vehículos 0 Km. eléctricos. Estos vehículos llamados ecológicos tienen como principal inconveniente que no es ecológico continuar produciendo vehículos 0 Km. y desechar vehículos casi nuevos (como en USA y otros países). Si se busca reutilizar, reciclar y reducir (los tres pilares de la ecología), debemos utilizar nuestro autos actuales y convertirlos a funcionamiento eléctrico de ultima generación. Nuestra Organización promueve la conversión de los coches actuales a eléctricos, ver en el nombre. En el mundo ya hay mas de 200 mil vehículos convertidos y este sistema si que mejora la ecuación energética (tomando también en cuenta la energía necesaria para fabricar un 0 Km.), saludos. Gabriel.
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