lunes, 7 de septiembre de 2009

Los coches eléctricos: un beneficio medioambiental cada vez más cerca

Los coches eléctricos, menos contaminantes y más silenciosos que los de motor de combustión, se presentan desde hace meses como la única alternativa al petróleo en el mundo automovilístico y pueden ser además una solución para luchar contra los efectos del cambio climático.
Además de emitir menos gases de efecto invernadero y de no depender del petróleo, los coches eléctricos generan menos contaminación acústica que los de motor de gasolina.

A lo largo de los últimos años, el Ministerio de Industria, junto con las principales marcas automovilísticas, ha trabajado con el objetivo de fabricar coches menos perjudiciales para el medio ambiente, pero con la misma calidad e idénticas prestaciones que los coches convencionales.

La única alternativa al petróleo

Actualmente, los coches convencionales dependen del petróleo, un codiciado bien que poseen pocos países y que convierte al resto del mundo en dependientes de este "oro negro". El coche eléctrico aparece así como el instrumento clave para garantizar la independencia de los países que no poseen esta fuente de energía, y se presenta como la alternativa en el mundo de la automoción.

El colaborador de la Fundación Vida Sostenible, César Casado, ha explicado que considera positivo que los precios del petróleo aumenten para que el empleo del coche eléctrico sea considerado como una opción más económica. "Con la subida del petróleo del verano pasado, la gente fue consciente de que la electricidad era una opción, no sólo a nivel económico, sino también estratégico", ha subrayado.

Además, las emisiones de gases contaminantes provenientes de los coches son la segunda causa más importante de contaminación medio ambiental en las ciudades. "España emite alrededor de 400.000 toneladas de CO2 al año", ha recalcado Casado, "por lo que la sustitución de todos los vehículos por otros eléctricos que no dependieran del carbono supondría dejar de emitir unas 86.000 toneladas a la atmósfera".

Más de un millón en 2014

El Ministerio de Industria, Turismo y Comercio ha anunciado ya su intención de conseguir que en 2014 circulen por las carreteras españolas más de un millón de coches eléctricos, algo que en opinión de los expertos es más un propósito que una realidad.

Para alcanzar su objetivo, ha creado grupos de trabajo en cooperación con las principales marcas automovilísticas para estudiar el desarrollo de estos coches y, de paso, potenciar el tejido industrial automovilístico.De momento, para reducir el impacto medioambiental de los coches convencionales, el Gobierno concede ya una serie de ayudas, como el Plan VIVE que pretende ayudar a sustituir los coches más antiguos por otros nuevos que emitan menos de 140 gramos de CO2 por kilómetro.

Además, desde el pasado julio, el Ministerio dedica ocho millones de euros a incentivar la venta de coches híbridos, a través de unas subvenciones que oscilan entre 750 y 20.000 euros, dependiendo del tipo de vehículo, el uso y la clasificación de eficiencia energética.

Por otra parte, el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE) ha firmado ya varios convenios para que el proyecto Movele, que pretende implantar un parque mínimo de 2.000 coches eléctricos y al menos 500 puntos de recarga en distintas ciudades españolas, se convierta en una realidad a partir de 2010.

El responsable del área de transportes de Ecologistas en Acción, Francisco Segura, ha aclarado que los beneficios de los coches eléctricos sobre el medioambiente serán "muchos menos que los que se están diciendo en los medios de comunicación".

Tras puntualizar que no son vehículos "ecológicos", sino "menos contaminantes", ha explicado que estos coches "no contaminan tanto" como los vehículos que se mueven con gasolina, pero utilizan un tipo de energía que en gran parte se genera en centrales térmicas, que son altamente contaminantes.

Además, ha advertido de que hay un cierto espejismo tecnológico al creer que el coche eléctrico va a solucionar muchos problemas, pero "ni mucho menos es así", pues este coche "puede ser beneficioso en algunos ámbitos, pero no en la panacea", ha subrayado.En cualquier caso, el importante coste de las baterías y el tipo de recarga de estos coches que necesitan una importante red eléctrica, son algunos de los límites que las compañías automovilísticas aún tienen que resolver para que estos coches se conviertan en el futuro del automóvil.

Fuente: ABC

1 comentarios:

Carlos Noya dijo...

El ministerio simplemente con facilitar la conversión de coches con motor gasolina en eléctricos lograría popularizar de una forma más rápida y económica los coches eléctricos, ya que una imagen vale más que mil palabras.