La primera gran pugna se está librando por convertirse en los socios de los Ayuntamientos que van a construir las primeras redes de recarga de baterías en España.
El objetivo es participar en esos proyectos para comprobar su viabilidad técnica y económica y estar bien colocados cuando el negocio empiece a despuntar con la oleada de modelos eléctricos que preparan los fabricantes de automóviles, prevista para finales de 2010.
En Madrid, las tres grandes eléctricas Endesa, Iberdrola y Unión Fenosa han logrado asociarse con el consistorio, junto con Cobra, la filial de ACS, aunque previsiblemente se sumarán otras empresas, según fuentes del sector. En Barcelona, es la filial de Enel la que se ha llevado el gato al agua. El Ayuntamiento de Sevilla, el tercer municipio elegido por Industria para testar la red de carga de baterías dentro de su Plan Movele de impulso del coche eléctrico, aún tiene que elegir sus futuros socios.
Acciona y FCC, que acaba de lograr un crédito de 200 millones de euros del Banco Europeo de Inversiones (BEI) para renovar su flota de camiones con tecnología eléctrica o híbrida, también quieren encabezar esa carrera. Repsol, por su parte, ha dado un paso al frente para aprovecharse de una tecnología que amenaza su negocio de suministro de petróleo y ha firmado un acuerdo con el Ente Vasco de la Energía (EVE) para estudiar la viabilidad del coche eléctrico.
Si salen las cuentas, construirá en 2011 la red de recarga en la región. “No excluimos iniciativas similares en otras zonas, pero primero hay que probar cómo funciona. Nuestra idea es ser un suministrador de energía para el transporte en un sentido amplio, sea gasolina u otra cosa”, subraya Luis Cabra, responsable de Tecnología e Ingeniería de la petrolera.
Iniciativas
Industria va a invertir 8 millones de euros este año para impulsar las iniciativas de los municipios y financiar la compra de dos mil vehículos eléctricos.
Las cifras son, por ahora, modestas pero, cuando llegue la gran avalancha de modelos enchufables, las empresas automovilísticas creen que estos coches se harán con una cuota de mercado de entre el 10% y el 15%. En cinco años, podrían estar circulando en España cerca de un millón de automóviles movidos por electricidad. La energía que consumirán estos vehículos generará una cifra de negocio de 500 millones de euros a las eléctricas.
Pero el negocio no está ahí sino en revender esa electricidad controlando el sistema de forma global. “La idea es gestionar de manera inteligente la infraestructura con un software que reciba información del coche y permita controlar la carga para adecuarla a la demanda de electricidad y su disponibilidad en la red en todo momento”, señala Jorge Cifuentes, subdirector de Innovación y Tecnología de Endesa.
ACS cree que el negocio total que moverá el nuevo sector, incluyendo la construcción de las redes que es de donde sacará dinero su filial Cobra, ascenderá a 8.000 millones en los próximos seis años. En noviembre, las empresas interesadas en este negocio se reunieron con Industria para crear un grupo de trabajo que redacte un plan integral sobre el coche eléctrico con el objetivo de coordinar los esfuerzos y fijar los estándares del sistema de carga.
El futuro: Los coches
La primera oleada de modelos eléctricos de los grandes fabricantes de automóviles llegará a finales de 2010. Mitsubishi prevé lanzar el ‘i-MiEV’ y Renault comercializará hasta cuatro modelos. Opel, Peugeot, Citroën, Fiat y Smart también preparan sus automóviles. El gran reto de los fabricantes es desarrollar baterías más eficientes y menos costosas. Actualmente, suponen el 30% del precio del vehículo.
A la espera de los modelos de las grandes empresas automovilísticas, ya hay algunos pequeños coches enchufables a la red en venta, como el ‘Think City’, fabricado en Finlandia y distribuido en España por Going Green.
La red de carga
Los ayuntamientos de Madrid, Barcelona y Sevilla van a construir las primeras redes públicas de recarga de baterías con el apoyo del Ministerio de Industria, que invertirá 8 millones de euros. Otros municipios, como el de Gijón, tienen en marcha sus propios proyectos. Repsol ha sellado un pacto con el Ente Vasco de la Energía (EVE) para crear a partir de 2011 una infraestructura para el coche eléctrico en el País Vasco.
El sistema
Las empresas tienen que ponerse de acuerdo sobre los sistemas que usarán para la carga de las baterías y los estándares de esos equipos. Lo ideal es crear puntos rápidos, que permitan cargar la batería en una hora, combinados con una red más lenta de seis u ocho horas, el tiempo que puede tardar un usuario en recargar la batería del automóvil en su propia casa. Otra opción más compleja y costosa es la de construir ‘electrolineras’ donde se cambie la batería del automóvil en pocos segundos cuando se haya agotado.
Fuente: Expansión
1 comentarios:
Esto va a ser la siguiente burbuja. El que pegue primero...
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